No es lo mismo, ¿Verdad? Eso pienso yo.
Nos pidió el nuevo Gobierno que asumiéramos sacrificios, que hiciéramos un esfuerzo adicional, justificándose -como siempre- en la “herencia” dejada por sus “ancestros”. Un sacrificio que no nos han exigido a todos por igual, aunque esa es otra historia…
Ahora a nuestros agricultores se les quiere sacrificar. Hoy, el Parlamento Europeo, con los votos en contra de los europarlamentarios españoles, ha aprobado con una amplia mayoría -apoyada, al parecer, por los europarlamentarios populares europeos y socialistas europeos- una reforma que, en opinión de muchos, va a suponer el tiro de gracia de la agricultura andaluza, murciana y canaria.
Y no, no exagero. Nuestros agricultores soportan unos costes para el desarrollo de su actividad muy por encima de los que soportan en Marruecos. Y ello, por la sencilla razón de que al agricultor europeo se le exige cumplir con los estándares europeos: salarios dignos, fertilizantes y fitosanitarios respetuosos con el medio ambiente -más caros, por tanto-, gasóil gravado por elevadas tasas impositivas… Costes, en definitiva, más elevados, producto de las exigencias comunitarias.
Mientras tanto, en Marruecos los salarios son mucho más bajos, y la agricultura la controla un reducido grupo de grandes terratenientes que ven la gran oportunidad de negocio. Europa no exige a Marruecos el pago de salarios europeos, ni el empleo de fertilizantes y fitosanitarios caros. Hay serias dudas de que Marruecos cumpla criterios de respeto al medioambiente y es un hecho la falta de sindicatos y la existencia de trabajo infantil -como, por cierto, ya ha resaltado UNICEF-. Estamos, pues en clara desventaja, porque quien nos pone las condiciones que hace que nuestras explotaciones sean más costosas, no sólo no protege nuestra agricultura, sino que, además, legaliza una competencia desleal que va a dificultar -y mucho- las cosas a un sector clave en nuestra economía y para nuestra región.
Me entristece ver cómo los políticos no representan a los ciudadanos ni a sus intereses. Cómo se anteponen los grandes acuerdos comerciales que condenan a nuestros ciudadanos y sacrifican a todo un sector, mirando para otro lado. Algunos de los partidos que han votado a favor -Partido Popular Europeo (PPE), Socialistas y Demócratas (S&D), Liberales (ALDE) y Conservadores y Reformistas (ECR)- han justificado el voto apelando a los esfuerzos europeos para promover la democracia al sur del Mediterráneo tras la llamada “primavera árabe”. Parece que no son conscientes de que tras esa primavera puede llegar a Andalucía, Murcia y Canarias un frio y largo invierno.